Derechos del trabajador ante despido improcedente

El despido de un trabajador es un tema delicado que puede tener consecuencias significativas tanto para el empleado como para el empleador. En ocasiones, un despido puede ser considerado improcedente, lo que significa que no se han cumplido con los requisitos legales necesarios para llevar a cabo dicha acción. ¿Sabes cuáles son tus derechos en esta situación? En este artículo, exploraremos en profundidad qué significa un despido improcedente, cómo actuar si no estás conforme y qué opciones tienes.

Índice
  1. Qué hacer si no estás conforme con un despido
  2. Cómo se califica un despido
  3. Motivos para declarar un despido improcedente
  4. Efectos de la declaración de improcedencia: opciones de readmisión o indemnización
  5. Plazos y acciones post-declaración de improcedencia
  6. ¿Puede el empresario realizar un nuevo despido?
  7. Consideraciones finales sobre despidos improcedentes
  8. Textos legales relevantes

Qué hacer si no estás conforme con un despido

Cuando un trabajador recibe un despido que considera injusto o incorrecto, tiene el derecho de impugnarlo. El primer paso en este proceso es presentar una Papeleta de Conciliación. Este documento es un aviso formal que se presenta ante la administración laboral, solicitando una reunión entre el empresario y el trabajador para intentar alcanzar un acuerdo. A menudo, esta conciliación puede resolver el conflicto sin necesidad de acudir a un juicio.

Si no se alcanza un acuerdo durante la conciliación, el siguiente paso es llevar el caso a la vía judicial. En este proceso, un juez revisará los argumentos presentados por ambas partes y tomará una decisión sobre la validez del despido. Es crucial contar con asesoría legal durante este proceso para garantizar que se respeten todos los derechos del trabajador.

Cómo se califica un despido

La calificación del despido es un aspecto crítico en el proceso de impugnación. Dependiendo de lo que determine el juez, el despido puede ser clasificado de tres maneras:

  • Despido procedente: Se considera que el despido se realizó correctamente y que el empleador aportó las justificaciones adecuadas.
  • Despido nulo: Este tipo de despido se considera ilegal, generalmente porque se basa en motivos de discriminación, violaciones de derechos fundamentales, o afecta a derechos relacionados con la maternidad y conciliación.
  • Despido improcedente: Este tipo ocurre cuando los requisitos formales no se cumplen o cuando las razones alegadas por el empresario no son suficientes para justificar el despido.

Motivos para declarar un despido improcedente

El despido puede ser declarado improcedente por dos razones principales:

  • A) No cumplir con los requisitos formales: Un despido debe llevarse a cabo siguiendo una serie de requisitos legales que garantizan los derechos del trabajador. Algunos de estos requisitos son:
    • Comunicación escrita del despido.
    • Motivación adecuada, especificando los incumplimientos que justifican la decisión.
    • Indicación clara de la fecha en que el despido es efectivo.
    • En despidos disciplinarios, se debe realizar un expediente contradictorio si afecta a un representante de los trabajadores.
  • B) No cumplir con los requisitos materiales: Aunque se sigan los procedimientos formales, el despido puede ser improcedente si el empresario no justifica adecuadamente las razones alegadas. Por ejemplo, en un despido por razones económicas, el empleador debe demostrar que la situación financiera de la empresa realmente lo justifica.

Efectos de la declaración de improcedencia: opciones de readmisión o indemnización

Cuando un despido es declarado improcedente, el empleador tiene dos opciones: readmitir al trabajador o indemnizarlo. Ambos escenarios tienen consecuencias que deben ser consideradas cuidadosamente.

  • Opción 1: Readmisión del trabajador
    • El empresario debe reintegrar al empleado en las mismas condiciones laborales que tenía anteriormente.
    • El empleador también está obligado a pagar los salarios correspondientes al tiempo transcurrido desde el despido hasta la readmisión.
    • El trabajador deberá devolver cualquier indemnización que haya recibido.
  • Opción 2: Indemnización al trabajador
    • Si el empresario elige no readmitir, debe indemnizar al trabajador. Esta indemnización varía según la antigüedad del trabajador y la fecha en que comenzó a prestar servicios.
    • Para contratos iniciados antes del 12 de febrero de 2012, la indemnización es de 45 días por año trabajado hasta un máximo de 42 mensualidades, y 33 días por año desde esa fecha.
    • Para contratos posteriores a esa fecha, la indemnización es de 33 días por año, con un límite de 24 mensualidades.

Si el trabajador es representante de los trabajadores, tiene derecho a decidir entre readmisión o indemnización.

Plazos y acciones post-declaración de improcedencia

Una vez que se declare un despido como improcedente, tanto el empresario como el trabajador tienen un plazo de 5 días para decidir si optan por la readmisión o la indemnización. Si el empresario no se pronuncia, se entiende que ha optado por la readmisión, y el trabajador podría tener que presentar un procedimiento especial en el juzgado.

En el caso de que el empresario no cumpla con las condiciones de readmisión, se considerará que ha ocurrido una “readmisión irregular”, lo que podría dar lugar a nuevas acciones legales.

¿Puede el empresario realizar un nuevo despido?

Si el despido anterior fue declarado improcedente debido a la falta de requisitos formales y el empresario opta por la readmisión, tiene la posibilidad de realizar un nuevo despido. Este nuevo despido debe cumplir con los requisitos que no se llevaron a cabo en la primera instancia. Las opciones son:

  • Realizar un nuevo despido dentro de los 20 días siguientes al despido original, cumpliendo con los requisitos necesarios y pagando los salarios hasta la nueva fecha de efecto.
  • Una vez que se ha declarado la improcedencia y el trabajador ha sido readmitido, el empresario tiene 7 días tras la notificación de la sentencia para llevar a cabo un nuevo despido.

Consideraciones finales sobre despidos improcedentes

La normativa actual indica que la decisión de despedir a un trabajador puede depender más de la capacidad del empresario para afrontar los costes que del cumplimiento estricto de la legalidad. En el caso de despidos nulos, la readmisión es obligatoria si la solicita el trabajador, debido a la importancia de derechos fundamentales como la no discriminación.

Para los despidos improcedentes, aunque el empresario no pueda justificar la razón del despido, no está obligado a readmitir al trabajador, lo que resalta la importancia de asegurar que se obtiene la indemnización correspondiente.

Si te encuentras en esta situación y necesitas orientación sobre cómo proceder, considera utilizar nuestro servicio “papeles claros”, donde podrás enviar documentos y recibir asesoría sobre tus derechos laborales. Consulta más sobre este servicio aquí.

Textos legales relevantes

  • Artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores.
  • Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero, sobre medidas urgentes para la reforma del mercado laboral.
  • Ley 3/2012, de 6 de julio, sobre medidas urgentes para la reforma del mercado laboral.

Es fundamental que los trabajadores conozcan sus derechos en caso de despido improcedente y que busquen asesoría legal adecuada para garantizar que sus derechos sean respetados durante todo el proceso. No dudes en contactarnos para recibir la ayuda necesaria en tu situación laboral.

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