¿Has ganado un juicio laboral y temes que tu empresa pueda recurrir? O, si has perdido, ¿quieres saber si puedes apelar la decisión? En el ámbito laboral, entender las posibilidades de recurrir una sentencia es fundamental para proteger tus derechos. Aquí te explicamos cuándo y cómo se puede hacer un recurso después de un juicio laboral.
- Cuándo se puede recurrir en el ámbito laboral
- Cuándo no se puede recurrir
- El recurso de suplicación no es un segundo juicio
- Cómo se recurre
- Preguntas frecuentes sobre el recurso de suplicación
- ¿Puedo presentar nuevas pruebas o alegaciones en el recurso?
- ¿Tengo que pagar para recurrir?
- ¿Necesito un abogado para recurrir?
- ¿Qué sucede con la sentencia ganada mientras está en curso el recurso?
- La sentencia del recurso
- ¿Hay costas si pierdo el recurso?
- ¿Puedo recurrir la sentencia del Tribunal Superior de Justicia?
Cuándo se puede recurrir en el ámbito laboral
La posibilidad de recurrir una sentencia laboral no es automática; está sujeta a ciertas condiciones. En general, se puede recurrir cuando la sentencia ha tratado sobre:
- Despido o finalización de la relación laboral: Los casos de despido injustificado son una de las causas más comunes para recurrir, ya que afectan directamente al empleo y a los derechos de los trabajadores.
- Reclamaciones de cantidad superiores a 3.000 euros: Si la sentencia implica una cantidad económica significativa, esto puede ser motivo de apelación.
- Sanciones graves: Cuando se han confirmado sanciones graves en el juicio, es posible impugnar la decisión del juez.
- Vulneraciones de derechos fundamentales: Cualquier decisión que implique una transgresión de los derechos laborales básicos es susceptible de ser recurrida.
- Conflictos colectivos: Los procedimientos que involucran a varios trabajadores o sindicatos pueden ser objeto de recurso.
- Disputas sobre prestaciones de la Seguridad Social: Los juicios relacionados con el reconocimiento de prestaciones o incapacidades permanentes son también recurribles.
- Competencia de los Juzgados: Si una sentencia indica que un juez no es competente para resolver, esto puede ser motivo de apelación.
- Causas que afectan a muchos trabajadores: Casos laborales en los que se ven involucrados múltiples empleados, como despidos colectivos.
- Autos y sentencias de Juzgados Mercantiles: En situaciones de concurso que implican decisiones laborales.
Para un análisis más detallado, se puede consultar el artículo 191 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, que especifica los procedimientos exactos que pueden ser recurridos. Además, es importante que al final de cada sentencia se indique explícitamente si es recurrible o no.
Cuándo no se puede recurrir
Por otro lado, hay situaciones en las que no es posible presentar un recurso. Esto se aplica a juicios que han tratado sobre:
- Sanciones leves: Las sanciones de menor gravedad suelen no ser recurribles.
- Vacaciones: Las decisiones relacionadas con el disfrute y planificación de las vacaciones no pueden ser apeladas.
- Clasificación profesional: La designación de la categoría profesional de un trabajador es un asunto que no admite recurso.
- Movilidad geográfica: Las decisiones sobre la reubicación de trabajadores o cambios en las condiciones laborales individuales tampoco son recurribles.
- Reducciones y suspensiones temporales: Las decisiones que afectan a la jornada laboral de manera temporal son, generalmente, no apelables.
- Conciliación de vida profesional y familiar: Asuntos como la reducción de jornada o excedencias por cuidado son considerados no recurribles.
- Reclamaciones de cantidad inferiores a 3.000 euros: Aquellas que no superan este umbral no permiten recurrir.
- Impugnaciones de altas médicas: La decisión sobre la validez de una alta médica no es susceptible de apelación.
Es importante mencionar que, en ocasiones, si se presentan varias reclamaciones en un mismo juicio, y una de ellas es recurrible, se podría apelar dicha parte de la sentencia.
El recurso de suplicación no es un segundo juicio
Es fundamental comprender que un recurso de suplicación no implica la realización de un nuevo juicio. Este recurso se tramita únicamente por escrito y no se lleva a cabo una nueva vista. En este sentido, se pueden presentar recursos basados en tres motivos concretos:
- Infracción de normas procesales: Si el juicio se ha llevado a cabo sin respetar las garantías procesales, lo que ha causado indefensión al recurrente, se puede apelar. Por ejemplo, si una parte no fue citada adecuadamente.
- Errores en los hechos probados: Solo se admite la revisión de hechos si hay un error evidente, sin que se reevalúen las pruebas. Por ejemplo, si se ha consignado incorrectamente una fecha en la sentencia.
- Infracción de leyes o jurisprudencia: Si se ha aplicado incorrectamente la ley, como en el cálculo de indemnizaciones por despido, se puede presentar un recurso.
Este tipo de recurso se resuelve a través del Tribunal Superior de Justicia de cada comunidad autónoma.
Cómo se recurre
El proceso para recurrir comienza en el momento en que se recibe una sentencia que se desea impugnar. Se deben seguir los siguientes pasos:
- Anuncio del recurso: Dentro de los 5 días tras recibir la sentencia, se debe presentar un escrito en el Juzgado de lo Social que dictó la sentencia, indicando la intención de recurrir.
- Dirección de notificaciones: Es necesario proporcionar una dirección en la misma ciudad del Tribunal Superior de Justicia para recibir futuras notificaciones.
- Formalización del recurso: Si el Juzgado admite el anuncio, se otorgará un plazo de 10 días para que se formalice el recurso, que se presentará también en el Juzgado de lo Social correspondiente.
- Acceso al expediente judicial: Durante este proceso, se tiene derecho a acceder a todo el expediente judicial que permita sustentar el recurso.
- Impugnación de la otra parte: La parte contraria tendrá un plazo de 5 días para presentar su impugnación del recurso.
Una vez cumplidos estos pasos, el recurso y la impugnación serán remitidos a la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, que tomará la decisión final.
Preguntas frecuentes sobre el recurso de suplicación
¿Puedo presentar nuevas pruebas o alegaciones en el recurso?
Generalmente, no se pueden presentar alegaciones nuevas o pruebas que no se hayan expuesto en el juicio anterior. Si no se argumentó inicialmente que un despido era nulo, no se podrá hacer en el recurso. Sin embargo, es posible aportar documentos decisivos que no pudieron ser presentados anteriormente, siempre que sean posteriores al juicio o que se relacionen con vulneraciones de derechos fundamentales.
¿Tengo que pagar para recurrir?
Los trabajadores no deben abonar ningún depósito para recurrir. En cambio, las empresas deben presentar un depósito de 300 euros. Además, si la parte recurrente fue condenada a pagar una cantidad en la sentencia original, deberá consignar esta cantidad en el Juzgado de lo Social al anunciar el recurso.
Para trabajadores que recurren y tienen derecho a asistencia jurídica gratuita, no será necesaria la consignación.
¿Necesito un abogado para recurrir?
Sí, es obligatorio contar con un abogado o un graduado social que firme el recurso. Este profesional deberá ser designado en el escrito de recurso.
¿Qué sucede con la sentencia ganada mientras está en curso el recurso?
La sentencia ganada no se considera firme mientras se resuelve el recurso, por lo que no se puede exigir a la empresa que cumpla la decisión. Sin embargo, es posible solicitar una ejecución provisional de la sentencia, dependiendo del tipo de juicio, lo cual debe ser consultado con el abogado.
La sentencia del recurso
El Tribunal Superior de Justicia puede inadmitir el recurso si no se cumplen los requisitos legales, lo que hará que la sentencia original se vuelva firme. Si se admite, la resolución puede:
- Estimar el recurso: Dando la razón al recurrente total o parcialmente, revocando la sentencia original.
- Desestimar el recurso: Confirmando la sentencia original sin cambios.
En caso de que el recurso sea ganado, el depósito se devolverá a quien lo haya pagado.
¿Hay costas si pierdo el recurso?
Si el recurso es inadmitido, se perderá el depósito. Además, el Tribunal puede imponer costas al recurrente si se determina que actuó de manera temeraria o de mala fe, con un límite de 800 euros, salvo en casos de justicia gratuita.
¿Puedo recurrir la sentencia del Tribunal Superior de Justicia?
Las sentencias del recurso de suplicación son recurribles ante el Tribunal Supremo a través de un recurso de casación, pero esto es más específico y solo se admite en ciertas circunstancias.
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