El mundo laboral se encuentra en constante evolución, y uno de los aspectos más relevantes es la forma en que los jóvenes pueden acceder a sus primeros empleos. Entre las herramientas que se han diseñado para facilitar esta transición, destaca el contrato en prácticas. Este tipo de contrato no solo ofrece a los recién titulados la oportunidad de adquirir experiencia, sino que también beneficia a las empresas al reducir costos laborales. En este artículo, exploraremos en profundidad qué es un contrato en prácticas, sus características, derechos, y las ventajas tanto para trabajadores como para empleadores.
¿Qué es un contrato en prácticas?
El contrato en prácticas es una modalidad laboral dirigida a jóvenes que han finalizado sus estudios y buscan su primer empleo. Este contrato está destinado a quienes poseen un título universitario, de formación profesional de grado medio o superior, o títulos equivalentes que habiliten para el ejercicio profesional. Aunque generalmente es utilizado por jóvenes, no hay restricciones de edad siempre que se cumplan los requisitos establecidos.
Frente a la alarmante tasa de desempleo juvenil, este contrato se presenta como una solución para facilitar la inserción laboral de los jóvenes, permitiendo que puedan aplicar los conocimientos teóricos adquiridos en su formación a un entorno real de trabajo. Así, el contrato en prácticas se convierte en un puente hacia el mercado laboral, ayudando a los jóvenes a adquirir las habilidades prácticas necesarias para su desarrollo profesional.
Características y requisitos del contrato en prácticas
Las características del contrato en prácticas son específicas y están diseñadas para asegurar que tanto trabajador como empleador se beneficien. A continuación, se detallan sus principales características:
- Dirigido a titulados: Exclusivamente para quienes han obtenido un título universitario, de formación profesional o certificados profesionales que habiliten para su ejercicio.
- Plazo desde la obtención del título: No debe haber transcurrido más de 5 años desde la obtención del título, o 7 años si el trabajador tiene alguna discapacidad. Para menores de 30 años que buscan su primer empleo, no se aplican estos plazos.
- Relación con el puesto: El trabajo debe estar relacionado con el área de formación del trabajador.
- Duración: Las prácticas pueden durar entre 6 meses y 2 años, con regulaciones sobre prórrogas y duraciones máximas.
- Salario: El salario mínimo debe ser del 60% del salario correspondiente al puesto durante el primer año y del 75% durante el segundo año, sin ser inferior al Salario Mínimo Interprofesional.
- Alta en la Seguridad Social: Los trabajadores en prácticas están dados de alta en la Seguridad Social, lo que les permite cotizar para el desempleo y otros beneficios.
Diferencias entre el contrato en prácticas y otros contratos
Es esencial no confundir el contrato en prácticas con otras modalidades laborales como el contrato de formación y aprendizaje o las prácticas no laborales. Cada uno tiene características y objetivos distintos:
- Contrato de formación y aprendizaje: Este contrato está dirigido a jóvenes de 16 a 24 años sin cualificación profesional reconocida. Se combina trabajo con formación teórica y práctica, y no se aplica a quienes ya tienen un título.
- Prácticas no laborales: Estas son prácticas obligatorias que algunos estudios requieren al finalizar, sin carácter laboral. Están diseñadas para complementar la formación teórica, sin remuneración ni alta en la Seguridad Social.
El certificado de prácticas realizadas
Al finalizar el contrato en prácticas, la empresa está obligada a entregar un certificado al trabajador. Este documento incluye la duración de las prácticas, las tareas desempeñadas y los puestos ocupados. Este certificado es crucial, ya que permite al trabajador acreditar su experiencia y mejorar su empleabilidad en el futuro.
La posibilidad de obtener este certificado, junto con la experiencia práctica adquirida, son dos de las principales ventajas que ofrece el contrato en prácticas a los jóvenes, ayudándoles a integrarse de manera más efectiva en el mercado laboral.
¿Ayuda de verdad este contrato a los jóvenes?
Este tipo de contrato ofrece una vía de entrada al mercado laboral, permitiendo a los jóvenes obtener experiencia a la vez que reciben una remuneración, aunque esta sea inferior a la de trabajadores experimentados. Sin embargo, los datos reflejan que solo un 20% de los contratos en prácticas desembocan en un empleo indefinido en la misma empresa, lo que plantea interrogantes sobre su efectividad.
Desde los sindicatos, se ha señalado que estos contratos pueden llevar a una precarización del empleo juvenil, con salarios más bajos que los de trabajadores con igual puesto y experiencia. Además, muchas empresas abusan de esta modalidad, realizando ciclos constantes de contratación en prácticas sin ofrecer oportunidades de continuidad a los trabajadores.
A pesar de que poseer un título superior facilita el acceso al mercado laboral, muchos jóvenes se encuentran en situaciones de sobrecualificación, ocupando empleos que no corresponden a su nivel de formación. Esto pone de manifiesto que, aunque el contrato en prácticas puede ser un paso positivo, aún existen barreras que deben ser superadas.
Derechos del trabajador con un contrato en prácticas
Los trabajadores con un contrato en prácticas tienen derechos que deben ser respetados. En cuanto al salario, este debe ser el acordado en el convenio colectivo de la empresa, con un mínimo del 60% del salario correspondiente al puesto durante el primer año y el 75% durante el segundo año. En caso de un contrato a tiempo parcial, este se prorrateará. Adicionalmente, el trabajador tiene derecho a:
- Duración máxima: Este tipo de contrato no puede durar más de dos años. Si el trabajador obtiene un nuevo título, puede firmar otro contrato en prácticas por otros dos años.
- Cotización: El contrato en prácticas cotiza para jubilación, desempleo e incapacidades, al igual que un contrato normal.
- Derecho a finiquito: Al finalizar el contrato, el trabajador tiene derecho a recibir su finiquito y liquidación, independientemente de si se da de baja voluntaria.
- Indemnización: Si el empresario finaliza el contrato antes de su término establecido, esto se considerará un despido, lo que implica ciertos derechos para el trabajador.
Ventajas para el empresario que realiza estos contratos
Los empresarios tienen varios incentivos para contratar bajo la modalidad de contrato en prácticas. Entre ellos:
- Reducción de cuotas a la Seguridad Social: Los empresarios que contratan a jóvenes menores de 30 años pueden beneficiarse de una reducción del 50% de la cuota empresarial a la Seguridad Social.
- Bonificaciones por transformación del contrato: Si un contrato en prácticas se convierte en un contrato indefinido, las empresas de menos de 50 trabajadores pueden recibir bonificaciones significativas durante tres años.
- Acceso a talento joven: Este tipo de contrato permite a las empresas acceder a una nueva ola de talento, que puede aportar innovación y frescura a sus equipos de trabajo.
Por lo tanto, el contrato en prácticas se presenta como una herramienta valiosa tanto para los jóvenes como para los empresarios, siempre que se utilice de manera ética y responsable.
Recomendaciones para empresa y trabajador a la hora de realizar este contrato
Para asegurar que el contrato en prácticas se lleve a cabo de la mejor manera, tanto el empresario como el trabajador deben seguir ciertas recomendaciones:
- Formalizar el contrato por escrito: Es indispensable que el contrato esté redactado formalmente, incluyendo todos los detalles relevantes.
- Información clara y precisa: Detallar la titulación específica, la duración del contrato, y si es a tiempo parcial o completo.
- Comunicación con el SEPE: Informar al Servicio Público de Empleo Estatal dentro de los 10 días posteriores a la firma del contrato.
- Verificación de prácticas previas: Antes de realizar el contrato, se debe solicitar una certificación que indique el tiempo que el trabajador ha podido estar contratado en prácticas previamente.
- Consulta de bonificaciones: Investigar sobre las bonificaciones disponibles para este tipo de contratos.
- Cumplimiento de requisitos formales: Asegurarse de que se cumplen todos los requisitos formales para evitar que el contrato sea considerado indefinido.
Modelo oficial de contrato en prácticas
El contrato en prácticas debe formalizarse siguiendo un modelo específico, que puede ser descargado de fuentes oficiales. Es fundamental que tanto el empresario como el trabajador se familiaricen con este documento para evitar problemas en el futuro.
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