El proceso de despido en el ámbito laboral puede ser un tema complejo y delicado. Cuando un trabajador se enfrenta a un despido, es crucial entender sus derechos y las obligaciones del empleador, especialmente en lo que respecta al preaviso. En este artículo, profundizaremos en los diferentes tipos de despido y la necesidad de proporcionar un preaviso, así como ejemplos claros que ayudarán a aclarar el panorama. Si tienes dudas sobre tu situación laboral, puedes acceder a nuestro servicio "papeles claros" para recibir asesoría especializada.
El preaviso en los despidos disciplinarios
Cuando se produce un despido disciplinario, la legislación establece que el empresario no está obligado a comunicar ni a pagar un preaviso al trabajador. Esto se debe a que el despido disciplinario se basa en un incumplimiento por parte del trabajador, como puede ser una falta grave o reiterada de sus obligaciones laborales.
Además, este tipo de despido tampoco conlleva indemnización, dado que se considera que el trabajador ha causado la terminación del contrato. Sin embargo, la empresa debe cumplir con ciertos requisitos formales al comunicar el despido, así como abonar al trabajador el finiquito correspondiente. A pesar de esto, la obligación de preavisar no existe.
Si un trabajador no está de acuerdo con su despido disciplinario, tiene el derecho de impugnarlo. Para ello, puede presentar una papeleta de conciliación y, si es necesario, llevar el caso a los Juzgados de lo Social. En ese tribunal, se determinará si el despido es procedente, improcedente o nulo.
El preaviso en los despidos improcedentes
Existen dos tipos de despido que se consideran en el Estatuto de los Trabajadores: el despido disciplinario y el despido por causas objetivas. Es común que una empresa reconozca desde el principio que el despido es improcedente, lo que significa que no está justificado ni por razones disciplinarias ni objetivas.
En estos casos, aunque la empresa acepte la improcedencia y esté dispuesta a pagar la indemnización correspondiente, el trabajador no tiene derecho a exigir un preaviso. Se considera que la indemnización por despido improcedente ya incluye la compensación por la falta de preaviso.
El preaviso en los despidos por causas objetivas, obligatorio
El preaviso es un requisito fundamental en los despidos por causas objetivas. Para ilustrar esto, consideremos el caso de Eduardo, un trabajador de una fábrica de muebles llamada Mobiliario SA. La empresa se encuentra en una situación económica crítica, habiendo perdido más del 80% de su clientela en el último año debido a la competencia.
El 1 de febrero de 2018, Eduardo recibe una carta de despido objetivo donde se le informa que su último día de trabajo será el 15 de febrero, junto con el pago de la indemnización legal de 20 días por año trabajado. Al hacerlo, la empresa ha cumplido con los tres requisitos formales para este tipo de despido: la entrega de la carta, el pago de indemnización y el preaviso de 15 días.
Según la legislación vigente, el preaviso de 15 días es obligatorio en casos de despidos objetivos. Esto significa que la empresa debe informar al empleado con antelación suficiente para que pueda prepararse para la finalización de su contrato.
¿Qué ocurre si la empresa no cumple con el preaviso?
Si la empresa entrega la carta de despido a Eduardo el mismo día de su despido, no está cumpliendo con el preaviso. En lugar de ello, podría optar por pagarle esos 15 días de salario en su finiquito, como compensación por no haber proporcionado el preaviso obligatorio.
Por ejemplo, si le entrega la carta el 10 de febrero, solo le estaría dando 5 días de preaviso, lo que obligaría a la empresa a pagarle 10 días de salario como compensación. Esto se debe a que las empresas pueden cumplir con la obligación legal de preaviso de dos maneras:
- Entregando la carta de despido con 15 días de antelación.
- Pagando al trabajador un día de salario por cada día de preaviso que no se haya otorgado.
Aun así, la falta de cumplimiento con el preaviso no implica automáticamente que el despido sea considerado improcedente.
La licencia para buscar trabajo
Cuando se notifica al trabajador sobre su despido con un preaviso de 15 días, este tiene derecho a un permiso de 6 horas semanales para buscar un nuevo empleo. Este permiso es remunerado y permite al trabajador gestionar su tiempo mientras busca oportunidades laborales.
Siguiendo el ejemplo de Eduardo, si trabaja de lunes a viernes de 9 a 18 horas, puede organizar su horario para que, durante esas dos semanas, llegue más tarde algunos días a su puesto de trabajo. Es recomendable que informe a la empresa, por escrito, sobre el uso de este permiso, aunque no sea un requisito legal.
¿Qué pasa con el preaviso no pagado si el despido es declarado improcedente?
Si la empresa despide a un trabajador sin proporcionar el preaviso y tampoco le paga los 15 días de falta de preaviso, el trabajador puede reclamar esta compensación. Sin embargo, también puede cuestionar la legalidad del despido mismo.
Por ejemplo, si Eduardo impugna su despido argumentando que la situación económica de la empresa no es tan grave como se indica, el caso podría llegar a los Juzgados de lo Social. En este contexto, pueden ocurrir varias situaciones:
- El despido se declara procedente, lo que significa que la empresa no tiene que pagar más que los 15 días de preaviso.
- El despido se considera improcedente y la empresa opta por readmitir al trabajador, en cuyo caso no tiene que pagar el preaviso.
- El despido se declara improcedente y la empresa elige pagar la indemnización correspondiente, que incluiría la compensación por la falta de preaviso.
Otros casos en los que la empresa tiene que dar preaviso
Es común que el término "despido" se confunda con "extinción de contrato temporal". Por ejemplo, si un trabajador tiene un contrato temporal de seis meses, al finalizar ese plazo, el empresario puede notificar el fin del contrato. En estos casos, la sensación del trabajador puede ser la de haber sido despedido, pero en realidad se trata de la finalización del contrato.
Cuando un contrato temporal ha durado más de un año, si la empresa va a extinguir la relación laboral al finalizar el motivo del contrato, debe dar un preaviso de 15 días. Por ejemplo, si Mateo tiene un contrato de obra y servicio para la construcción de una carretera que finaliza el 30 de octubre de 2018, la empresa debe notificarle su finalización el 15 de octubre.
Este tipo de preaviso garantiza que los trabajadores tengan un tiempo razonable para prepararse para su búsqueda de empleo, y es una medida de protección importante en el ámbito laboral.
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