El despido improcedente es una de las situaciones laborales más complejas y delicadas, tanto para el trabajador como para la empresa. Cuando un juez determina que el despido no cumple con las normativas legales, se desencadena un proceso que puede llevar a la readmisión del trabajador o a la indemnización correspondiente. En este artículo, desglosaremos el proceso y las implicaciones de la readmisión tras un despido improcedente, así como los derechos del trabajador y las obligaciones de la empresa.
El despido improcedente: opciones de la empresa
Cuando un despido se declara improcedente, la empresa tiene un plazo de cinco días para tomar una decisión crucial: optar por la readmisión del trabajador o pagar la indemnización correspondiente. Esta decisión tiene consecuencias significativas tanto para el empleado como para la empresa.
- Readmitir al trabajador: En este caso, la empresa debe reintegrar al empleado en su puesto original, manteniendo las condiciones laborales previas al despido. Además, se le deben abonar los salarios de tramitación, es decir, los salarios que el trabajador dejó de percibir desde la fecha del despido hasta la readmisión.
- Pagar la indemnización: La empresa puede optar por indemnizar al trabajador, finalizando así la relación laboral. La cantidad de la indemnización dependerá de factores como la antigüedad del trabajador y su salario.
Si transcurre el plazo de cinco días sin que la empresa haya tomado ninguna decisión, se entiende que ha elegido la opción de readmitir al trabajador.
Proceso de readmisión del trabajador
La readmisión del trabajador tras un despido improcedente puede ocurrir en diferentes circunstancias. A continuación, se detallan los escenarios en los que se puede producir la readmisión:
- Readmisión por decisión de la empresa: Por ejemplo, si la empresa recibe la sentencia el 19 de septiembre y el 21 presenta un escrito indicando que opta por readmitir al trabajador.
- Readmisión debido a la falta de decisión: Si la empresa recibe la sentencia el 19 de septiembre y no presenta ningún escrito optando por la indemnización antes del 26 de septiembre, se asume que debe readmitir al trabajador.
Una vez que la empresa decide readmitir al trabajador, debe comunicarle por escrito la fecha de reincorporación en un plazo de diez días. Es crucial que se ofrezca un preaviso mínimo de tres días entre esta comunicación y la fecha de incorporación efectiva.
Por ejemplo, si la empresa envía un burofax al trabajador el 22 de septiembre indicando que se reincorpora el 28 de septiembre, está cumpliendo con el procedimiento legalmente establecido.
Además, la empresa tiene la obligación de abonar los salarios de tramitación, a menos que la readmisión no sea posible por culpa del trabajador.
Qué ocurre si la empresa no readmite al trabajador
Si la empresa decide no readmitir al trabajador, este tiene el derecho de solicitar al Juzgado que obligue a la empresa a cumplir con la sentencia de readmisión. Para ello, deberá presentar un escrito solicitando un Incidente de No Readmisión.
Los plazos para solicitar este incidente son los siguientes:
- 20 días desde la fecha en la que se debió haber readmitido al trabajador.
- 20 días desde la expiración del plazo que tiene la empresa para comunicar la readmisión, si no se ha realizado dicha comunicación.
- 20 días desde la reincorporación, si esta ha sido irregular o no ha ocurrido en las mismas condiciones que antes del despido.
- En todo caso, siempre antes de que hayan transcurrido tres meses desde que la sentencia es firme.
El incidente de no readmisión: procedimientos y consecuencias
Una vez que se presenta la solicitud del Incidente de No Readmisión, el Juzgado debe citar a ambas partes, es decir, al trabajador y a la empresa, para una comparecencia. En este acto, la empresa debe justificar su decisión de no readmitir al trabajador, presentando pruebas que avalen su posición.
Por ejemplo, si el trabajador Miguel acude a la comparecencia y la empresa no se presenta ni justifica su ausencia, esto podría tener graves consecuencias para la empresa.
Las consecuencias de una decisión judicial que dictamine que la empresa debió readmitir al trabajador y no lo hizo son severas. En este caso, el juzgado deberá decretar:
- Extinción de la relación laboral: Esto implica que, a efectos legales, el despido no se considera efectivo.
- Pago de salarios de tramitación: La empresa deberá abonar los salarios correspondientes desde la fecha de la sentencia hasta la resolución del incidente.
- Indemnización por despido improcedente: Además, se deberá pagar la indemnización calculada según la ley.
- Indemnización adicional: En casos de daños y perjuicios, el juez puede otorgar una indemnización adicional de 15 días por año trabajado, con un límite de 12 mensualidades.
Por ejemplo, si el auto del Juzgado declara la relación laboral de Miguel extinguida con fecha del 10 de noviembre, la empresa deberá pagarle los salarios de tramitación y una indemnización que se calculará según lo estipulado por la ley.
La falta de acción por parte de la empresa, ya sea por no optar o no readmitir al trabajador, puede resultar en un aumento significativo de la cantidad que eventualmente tendrá que pagar al empleado.
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