El mundo laboral se enfrenta a desafíos constantes, especialmente en lo que respecta a la contratación de jóvenes. Con el objetivo de fomentar la formación y el empleo juvenil, el Gobierno ha puesto en marcha medidas para erradicar el fraude en prácticas no laborales. Estas iniciativas buscan garantizar que los jóvenes puedan adquirir experiencia real sin ser explotados. Entender cómo funcionan estas prácticas es esencial para cualquier joven que busque obtener su primer empleo digno.
En este artículo, exploraremos qué son las prácticas no laborales, los requisitos para los jóvenes interesados, y las decisiones tomadas por el Gobierno para regular esta situación de manera efectiva. También analizaremos las diferencias entre distintos tipos de prácticas y contratos laborales, para que puedas tomar decisiones informadas sobre tu futuro profesional.
- El plan de actuación del Gobierno para jóvenes becarios
- Requisitos de las prácticas no laborales para jóvenes
- Convenio de realización de las prácticas no laborales
- Derechos de los jóvenes en prácticas no laborales
- ¿Cómo puede un joven incorporarse a un sistema de prácticas no laborales?
- Diferencias entre prácticas no laborales, prácticas universitarias y contratos en prácticas
El plan de actuación del Gobierno para jóvenes becarios
La Ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha dejado claro que uno de los principales compromisos de su ministerio es “acabar con los becarios en trabajos ordinarios”. Esta declaración marca un cambio significativo en la forma en que se gestionan las prácticas no laborales, y se han delineado varias acciones clave para lograr este objetivo:
- Creación de un Plan de choque: Se implementarán nuevos instrumentos en políticas activas de empleo dirigidas a jóvenes.
- Nueva regulación de las prácticas no laborales: Se establecerán normas más estrictas para evitar abusos y asegurar la calidad de las prácticas.
- Aprobación del Estatuto del Becario: Este documento permitirá definir claramente los derechos y deberes de los becarios.
- Eliminación de las prácticas extracurriculares: Se busca que todas las prácticas tengan una base formativa real y no sean un mero sustituto laboral.
- Control del uso adecuado de los contratos en prácticas: Se garantizará que estos contratos se utilicen correctamente y no como una vía para el fraude.
Requisitos de las prácticas no laborales para jóvenes
Para asegurarse de que las prácticas no laborales sean efectivas y no se utilicen como un medio para evadir responsabilidades laborales, es fundamental que cumplan con ciertos requisitos legales:
Las prácticas no laborales ofrecen formación práctica a quienes ya tienen una base teórica o académica, permitiéndoles desarrollar habilidades profesionales.
Los requisitos específicos para los jóvenes interesados en estas prácticas son los siguientes:
- Edad y titulación: Deben tener entre 18 y 25 años y contar con una titulación universitaria, formación profesional de grado medio o superior, o un certificado de profesionalidad.
- Inscripción en la oficina de empleo: Es necesario estar registrado como desempleado.
- Experiencia previa limitada: No deben haber tenido relaciones laborales en la misma actividad por más de tres meses.
- Para el Sistema de Garantía Juvenil: Se extiende la edad límite hasta los 30 años.
- No incluye prácticas académicas: Las prácticas curriculares o extracurriculares no se consideran dentro de este marco.
Convenio de realización de las prácticas no laborales
El convenio que regula estas prácticas es un acuerdo entre tres partes: el Servicio Público de Empleo, la empresa y el joven. Este convenio debe detallar aspectos importantes, como:
- Contenido de la práctica: Qué tareas realizará el joven.
- Duración: Entre tres y nueve meses.
- Jornada laboral y horarios: Establecer el tiempo dedicado a las prácticas.
- Sistema de tutorías: Cada joven deberá contar con un tutor que lo supervise.
- Certificación: Al finalizar las prácticas, el joven recibirá un certificado que acredite su experiencia.
Derechos de los jóvenes en prácticas no laborales
Es vital que los jóvenes conozcan sus derechos al participar en estas prácticas. A continuación, se enumeran algunos de los derechos más importantes:
- Derecho a una beca de apoyo: La empresa debe proporcionar una beca equivalente a, al menos, el 80% del IPREM mensual.
- Derecho a la supervisión: Todos los jóvenes deben contar con un tutor que guíe su formación.
- Cotización a la Seguridad Social: Las becas deben registrarse, aunque no generen derecho a desempleo.
- Certificación al finalizar: Se tiene derecho a un certificado que acredite la práctica realizada.
- Condiciones adecuadas: El lugar de prácticas debe cumplir con las normativas de seguridad y salud ocupacional.
¿Cómo puede un joven incorporarse a un sistema de prácticas no laborales?
Incorporarse a un sistema de prácticas no laborales es un proceso que requiere cumplir con los requisitos establecidos y seguir ciertos pasos:
- Inscripción en oficinas de empleo: El primer paso es registrarse como demandante de empleo en el Servicio Público de Empleo.
- Búsqueda de oportunidades: Los jóvenes pueden buscar ofertas de prácticas en empresas relacionadas con su campo de estudio.
- Preparar un currículum: Un currículum bien elaborado puede ayudar a destacar en el proceso de selección.
- Entrevistas: Estar preparado para entrevistas es crucial; deben mostrar interés y motivación.
- Firmar el convenio: Una vez seleccionados, deberán firmar un convenio que detalle las condiciones de la práctica.
Diferencias entre prácticas no laborales, prácticas universitarias y contratos en prácticas
Es fundamental entender las diferencias entre estos términos, ya que cada uno tiene implicaciones legales y laborales distintas:
- Prácticum: Estas son prácticas obligatorias que forman parte del currículo académico. No existe relación laboral, ya que son parte de la formación del estudiante.
- Prácticas no laborales: Están dirigidas a jóvenes con titulación que buscan adquirir experiencia sin establecer una relación laboral formativa.
- Contrato para la formación: Este es un contrato laboral donde el trabajador recibe remuneración y formación simultáneamente.
- Contrato en prácticas: Similar al anterior, pero destinado a quienes ya poseen la titulación y busca fortalecer su experiencia laboral.
Comprender estas diferencias es crucial para escoger la opción que mejor se adapte a las necesidades y objetivos profesionales de cada joven.
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