El mercado laboral español ha sido objeto de muchas críticas en las últimas décadas, principalmente por la alta tasa de temporalidad y la precariedad que caracterizan muchos de sus contratos. Ante esta situación, el Gobierno ha decidido implementar una serie de reformas que buscan transformar de manera estructural la realidad laboral en España. Estas medidas no solo se centran en la reducción de la temporalidad, sino que también refuerzan la negociación colectiva y buscan ofrecer condiciones laborales más justas para los trabajadores.
Transformación estructural del mercado laboral español
El Consejo de Ministros, en su sesión del 28 de diciembre de 2021, aprobó un conjunto de reformas que se enmarcan dentro de lo que se denomina “transformación estructural del mercado laboral español”. Este plan busca abordar las problemáticas más críticas, como la alta precariedad y temporalidad que afectan a los trabajadores en distintas áreas.
Las reformas fueron el resultado de un acuerdo entre el Gobierno, los sindicatos CCOO y UGT, y las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME. Sin embargo, esta negociación ha recibido críticas tanto de otros sindicatos como de representantes de trabajadores, quienes consideran que el Gobierno no ha cumplido con su promesa de derogar por completo la reforma laboral de 2012.
Entre las principales críticas se destaca que aspectos como la indemnización por despido objetivo, que se rebajó en la reforma anterior, no se han modificado. Además, algunos socios parlamentarios del Gobierno han manifestado su desacuerdo con el contenido del acuerdo, lo que ha llevado a un debate intenso sobre la efectividad de estas medidas.
Aspectos clave de la reforma laboral
La reforma aprobada introduce cambios significativos en la normativa laboral. A continuación, se presenta un resumen de las modificaciones más relevantes:
- La negociación colectiva recupera un papel central en la regulación de las condiciones laborales.
- Los convenios colectivos tendrán ultraactividad indefinida, lo que significa que seguirán en vigor incluso después de su vencimiento.
- Se elimina la prevalencia salarial del convenio de empresa, protegiendo así el suelo salarial establecido por los convenios sectoriales.
- Desaparece el contrato por obra o servicio, promoviendo contratos indefinidos como norma general.
- La contratación temporal solo podrá justificarse bajo circunstancias específicas, como la producción o la sustitución de un trabajador.
- Se introduce un modelo de contrato formativo con dos modalidades: formación en alternancia y obtención de la práctica profesional.
- Se rediseñan los desincentivos para los contratos de muy corta duración, buscando reducir la rotación laboral.
- Se implementan mecanismos de flexibilidad interna, como incentivos a la formación y exoneraciones a la Seguridad Social.
El Gobierno planea evaluar los resultados de estas medidas en enero de 2025, un paso crucial para analizar su efectividad y realizar ajustes necesarios.
Reforzando la negociación colectiva
Un aspecto fundamental de la reforma es el fortalecimiento de la negociación colectiva. Con la recuperación de la ultraactividad indefinida, se garantiza que los convenios colectivos mantengan su vigencia más allá de su fecha de caducidad, lo que aporta estabilidad a las condiciones laborales de los trabajadores.
Además, al eliminar la prevalencia salarial del convenio de empresa, se busca evitar la devaluación salarial que ha caracterizado el modelo anterior, protegiendo así a los trabajadores de convenios que podrían perjudicar su situación económica.
Contratación estable como norma
Una de las reformas más significativas es la eliminación del contrato por obra o servicio, lo que implica que todos los contratos serán considerados, por defecto, de duración indefinida. Esta medida busca combatir la temporalidad y fomentar la estabilidad laboral.
En el sector de la construcción, por ejemplo, los contratos ordinarios también serán indefinidos. Las empresas deberán ofrecer recolocación a los trabajadores al finalizar una obra, lo que introduce una nueva forma de responsabilizar a las empresas en la gestión de su personal.
Contratación temporal: nuevos criterios
La reforma establece criterios más estrictos para la celebración de contratos temporales. Los contratos de duración determinada se permitirán únicamente en circunstancias específicas:
- Por circunstancias de la producción, que se refieren a aumentos imprevisibles en la carga de trabajo.
- Para sustitución de trabajadores durante su ausencia.
- Para cubrir vacantes durante el proceso de selección, con una duración limitada a tres meses.
Este enfoque busca reducir la excesiva temporalidad y ofrece una mayor protección a los trabajadores ante despidos injustificados.
Contrato fijo discontinuo y su implementación
El contrato fijo discontinuo se establece para aquellos trabajos que son estacionales o que requieren de una actividad intermitente. Este tipo de contrato ofrece una mayor protección a los trabajadores, quienes tendrán prioridad en acciones formativas y acceso a bolsas de empleo establecidas por los convenios sectoriales.
Subcontratación y convenios colectivos
La reforma introduce cambios significativos en la subcontratación, garantizando que siempre habrá un convenio colectivo sectorial aplicable. Esto es crucial para cubrir posibles vacíos legales y asegurar que las condiciones laborales sean adecuadas.
El convenio de empresa solo podrá aplicarse si ofrece mejores condiciones que el convenio sectorial, lo que ayuda a mantener un estándar mínimo en las relaciones laborales.
Contratos formativos: un nuevo enfoque
La reforma también transforma el modelo de los contratos formativos, que ahora se dividen en dos modalidades: formación en alternancia y obtención de la práctica profesional. Estas modalidades están diseñadas para facilitar la adquisición de competencias profesionales adecuadas y se aplicarán a personas de diversas edades, aunque con algunas restricciones.
Se establecen límites en las jornadas laborales, y se garantiza una retribución no inferior al salario mínimo interprofesional. También se asignará un tutor que supervisará el desarrollo del plan formativo individual.
Rediseño de desincentivos a contratos de corta duración
Para abordar la alta rotación en contratos de corta duración, la reforma introduce penalizaciones específicas. Por ejemplo, los contratos temporales de menos de 30 días tendrán una cotización adicional a la Seguridad Social en caso de baja, lo que genera un desincentivo mayor para la contratación temporal excesiva.
Esta medida es crucial para fomentar la estabilidad y reducir los costes asociados a la rotación laboral.
Mecanismos de flexibilidad interna: el mecanismo RED
La reforma incorpora nuevos mecanismos para favorecer la flexibilidad interna en las empresas. Esto incluye la revisión del modelo de ERTE y la creación del mecanismo RED, que busca promover la estabilidad laboral y evitar despidos masivos en tiempos de crisis.
- ERTE ETOP: Se agiliza el proceso de tramitación y se otorgan facilidades a las pymes.
- ERTE por fuerza mayor: Se incorporación de nuevos elementos para adaptarse a situaciones de emergencia.
- Mecanismo RED: Se activa en situaciones de crisis cíclicas o sectoriales, ofreciendo apoyo a la recualificación de trabajadores.
Auditoría sobre los resultados de la reforma
El Gobierno se compromete a evaluar los resultados de estas reformas en enero de 2025. Este análisis incluirá la valoración de la contratación temporal e indefinida, así como la tasa de temporalidad por sectores, lo que permitirá realizar ajustes necesarios en el futuro.
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